Demasiados libros
para un solo marcapáginas.
Demasiados kilómetros
para un solo viaje.
Demasiadas palabras
para quien no dice nada
Demasiada soledad
para un montón de solitarios.
Demasiado Amor
para una sola bala.
lunes, 22 de marzo de 2010
Algunos demasiados
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Limpiando mi pozo. Cardiel años 70.
El tío Genaro en el brocal del pozo.
Yo, abajo.
¡Eh, Luis!, pero ¿qué coño andas mirando?.
Yo abajo extasiado, fijo en las paredes de arcilla,
cómo brota el agua.
El tío Genaro : "¡este muchacho...!.
Un cubo y cinco metros de cuerda de cáñamo.
¡Mira pelanas que te dejo ahí abajo!.
Arriba, un pequeño redondel azul precioso.
Apoyado en un túnel de oro, brillando.
Y un eclipse añorable...
La cabeza anciana y cana del tío Genaro.
Yo, abajo.
¡Eh, Luis!, pero ¿qué coño andas mirando?.
Yo abajo extasiado, fijo en las paredes de arcilla,
cómo brota el agua.
El tío Genaro : "¡este muchacho...!.
Un cubo y cinco metros de cuerda de cáñamo.
¡Mira pelanas que te dejo ahí abajo!.
Arriba, un pequeño redondel azul precioso.
Apoyado en un túnel de oro, brillando.
Y un eclipse añorable...
La cabeza anciana y cana del tío Genaro.
Trozos de invierno
Sopla el viento que da miedo.
Las sombras sobre la pared se mueven según el capricho de mi lumbre,
haciendo cachos de una linda soledad
que sorprende como si fuera cosa nueva.
¡Jo!, con el cañón de la chimenea
disparos de viento de humo de letras,
aires que no avanzan
e ideas en guerra.
Las sombras sobre la pared se mueven según el capricho de mi lumbre,
haciendo cachos de una linda soledad
que sorprende como si fuera cosa nueva.
¡Jo!, con el cañón de la chimenea
disparos de viento de humo de letras,
aires que no avanzan
e ideas en guerra.
Sin contar con Galileo
Desde los espacios en los que está todo.
El universo en cada átomo
formando otro universo,
en cada universo cosas formando soles.
Soles formando...
Me encuentro ínfimo y feliz.
Sólo pasa que soy tan imbécil a veces
que a veces me distraigo
y no lo veo.
El universo en cada átomo
formando otro universo,
en cada universo cosas formando soles.
Soles formando...
Me encuentro ínfimo y feliz.
Sólo pasa que soy tan imbécil a veces
que a veces me distraigo
y no lo veo.
Bahía de San Antonio. Ibiza
El mar estaba algo bravo pero dulce.
Dulce por el cantar de sirenas,
lejanas en la bahía.
La luna empezaba a crecer despacio.
Después de abrazar diez mil olas,
tus ojos, tu cuerpo salado
y brujas risas junto a nuestro confidente el Mediterráneo.
Creo que las sirenas seguían cantando.
Una de ellas respiraba desacompasada y libre,
entre mis brazos.
Amanecía, estaba solo.
Solo un perfume de ámbar...
Lo sé. Lo sé de cierto. Juro por...
¡No!. No estuve soñando.
Dulce por el cantar de sirenas,
lejanas en la bahía.
La luna empezaba a crecer despacio.
Después de abrazar diez mil olas,
tus ojos, tu cuerpo salado
y brujas risas junto a nuestro confidente el Mediterráneo.
Creo que las sirenas seguían cantando.
Una de ellas respiraba desacompasada y libre,
entre mis brazos.
Amanecía, estaba solo.
Solo un perfume de ámbar...
Lo sé. Lo sé de cierto. Juro por...
¡No!. No estuve soñando.
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miércoles, 3 de marzo de 2010
Uno de mis cielos. Peret. France
En mi cielo hay una nube y un sol.
Y, a veces, hay una noche.
A veces lo cruzo en coche,
otras veces en tractor.
En mi cielo, una piedra blanqueda
que es un pedazo de nada
o el fósil de un caracol.
En mi cielo, estrellas quietas
otras veces se pelean
y se cabrea el director
(que en este caso soy yo).
Y, a veces, hay una noche.
A veces lo cruzo en coche,
otras veces en tractor.
En mi cielo, una piedra blanqueda
que es un pedazo de nada
o el fósil de un caracol.
En mi cielo, estrellas quietas
otras veces se pelean
y se cabrea el director
(que en este caso soy yo).
Navamorcuende. Años 80
Veinticuatro días de alegre soledad,
juntando piedras junto al cimiento
que ha de ser nuestra casa en la montaña.
Sin ver a nadie.
Sin hablar.
Bajando al pueblo al fin,
el primer ser humano. Una anciana sobre una burra.
Después, casas de piedra y viejillos en los bares.
Dos cañas de vino con un bocata y un café
han puesto de nuevo en marcha
el olvidado engranaje de mi pluma.
Y también una música antigua
en un antiguo bar casi sin gente.
Bajé de mis montañas volando
hasta las piedras que levantaron los viejos.
En este pueblo de granito,
encontraré más gente.
Y me posaré con mis alas de plomo
entre viejos,jóvenes y medianos
para seguir aprendiendo a volar
de ellos y de mí mismo.
juntando piedras junto al cimiento
que ha de ser nuestra casa en la montaña.
Sin ver a nadie.
Sin hablar.
Bajando al pueblo al fin,
el primer ser humano. Una anciana sobre una burra.
Después, casas de piedra y viejillos en los bares.
Dos cañas de vino con un bocata y un café
han puesto de nuevo en marcha
el olvidado engranaje de mi pluma.
Y también una música antigua
en un antiguo bar casi sin gente.
Bajé de mis montañas volando
hasta las piedras que levantaron los viejos.
En este pueblo de granito,
encontraré más gente.
Y me posaré con mis alas de plomo
entre viejos,jóvenes y medianos
para seguir aprendiendo a volar
de ellos y de mí mismo.
Un cuaderno manchado
Sobre el cuaderno con olor a aceite de oliva,
sobre mi guitarra de soñar, llena de polvo,
escribo algo ahora que todos,
todos mis amigos, se han ido.
Sentado sobre el suelo de piedra de la cabaña,
estoy tomando algo de café;
en la pipa tallada en alabastro
agoniza algo de yerba.
Los perros juegan sobre un saco de yute.
En una esquina, el rifle y el hacha duermen.
La huerta y las gallinas crecen día a día.
Y yo espero tranquilamente al destino,
el cual a veces pica cuando le marco una vía.
el
sobre mi guitarra de soñar, llena de polvo,
escribo algo ahora que todos,
todos mis amigos, se han ido.
Sentado sobre el suelo de piedra de la cabaña,
estoy tomando algo de café;
en la pipa tallada en alabastro
agoniza algo de yerba.
Los perros juegan sobre un saco de yute.
En una esquina, el rifle y el hacha duermen.
La huerta y las gallinas crecen día a día.
Y yo espero tranquilamente al destino,
el cual a veces pica cuando le marco una vía.
el
Algo de paranoia en Peret. France.
Continúo pensando sobre la mesa.
Todo es confuso; no estoy en mi tierra.
Mi tierra es el mundo.¿Por qué estoy confuso,
si donde nací también lo estaba?.
Sobre el tapete una frasca de vino,
una flauta,un cenicero,vasos,tabaco
y una cuchara.
Sobre el tapete mi paranoia.
También sobre el tapete,dos moscas
haciendo el amor sobre un billete de diez francos.
Vuelan los dedos de Pierre
sobre el corazón de una guitarra.
Flota una balada.
Todo es confuso; no estoy en mi tierra.
Mi tierra es el mundo.¿Por qué estoy confuso,
si donde nací también lo estaba?.
Sobre el tapete una frasca de vino,
una flauta,un cenicero,vasos,tabaco
y una cuchara.
Sobre el tapete mi paranoia.
También sobre el tapete,dos moscas
haciendo el amor sobre un billete de diez francos.
Vuelan los dedos de Pierre
sobre el corazón de una guitarra.
Flota una balada.
Carta para Alicia / Pierdo mucho el tiempo
Me dijiste,mi niña,antes de irte:
"pierdes mucho el tiempo".
Con mi quietud,
en mi pequeña casa de barro,
pierdo mucho el tiempo.
Sin ruido de coches vivo
y me junto con los pájaros
para hacer importantes caminos
a través del limpísimo viento.
El reloj es un payaso
al que hay que tenerle miedo.
Yo escucho el silencio,niña,
aunque esté roncando el perro.
Es que pierdo mucho el tiempo.
Tú,mientras tanto, ¡qué pena!,
no pierdes nunca tu tiempo,
rebuscando plata infame
y respirando humo negro..
Y nos ves el cielo,
ni fortaleces valores nacidos
de ideales fraternales;
Te alivias gastando dinero.
No siembras de flores tu mente,
ahora miras al suelo.
Ya no te alías a estrellas y lunas.
Sí nena, pierdo mucho el tiempo.
"pierdes mucho el tiempo".
Con mi quietud,
en mi pequeña casa de barro,
pierdo mucho el tiempo.
Sin ruido de coches vivo
y me junto con los pájaros
para hacer importantes caminos
a través del limpísimo viento.
El reloj es un payaso
al que hay que tenerle miedo.
Yo escucho el silencio,niña,
aunque esté roncando el perro.
Es que pierdo mucho el tiempo.
Tú,mientras tanto, ¡qué pena!,
no pierdes nunca tu tiempo,
rebuscando plata infame
y respirando humo negro..
Y nos ves el cielo,
ni fortaleces valores nacidos
de ideales fraternales;
Te alivias gastando dinero.
No siembras de flores tu mente,
ahora miras al suelo.
Ya no te alías a estrellas y lunas.
Sí nena, pierdo mucho el tiempo.
Mi perra negra (desvariando)
De mi perra renegrida
yo solo diré una cosa.
Tiene la culpa su agüela,
buscadora de carbón.
Pero no se iba muy lejos,
ni lo pillaba en las minas,
robaba a los reyes magos
y rellenaba sus sacos
con un gran montón de chinas.
De ahí mi generación,
perros negros,niños malos.
Y llegaron las sonrisas
a llenar parques y prados.
Pero vaya¡,
se dio cuenta un día el sistema
del gran negocio que había
y nos llenaron de rayas
y sonrisas de mentira.
yo solo diré una cosa.
Tiene la culpa su agüela,
buscadora de carbón.
Pero no se iba muy lejos,
ni lo pillaba en las minas,
robaba a los reyes magos
y rellenaba sus sacos
con un gran montón de chinas.
De ahí mi generación,
perros negros,niños malos.
Y llegaron las sonrisas
a llenar parques y prados.
Pero vaya¡,
se dio cuenta un día el sistema
del gran negocio que había
y nos llenaron de rayas
y sonrisas de mentira.
Un viaje bien rematado
Venía de un viaje largo,
solitario,cansado.
Pasaba muy despacio con el buga
por las calles de Cardiel.
Cinco chicas paseaban y se separaron.
de acera a acera para hacerme hueco.
Las saludé a todas.
Todas se miraron entre ellas,
ninguna dijo nada.
Solo con una sonrisa la pelirroja. ¡Hola!
Seguí acercándome a mi casa
con la certeza de saber
quién me había elegido.
solitario,cansado.
Pasaba muy despacio con el buga
por las calles de Cardiel.
Cinco chicas paseaban y se separaron.
de acera a acera para hacerme hueco.
Las saludé a todas.
Todas se miraron entre ellas,
ninguna dijo nada.
Solo con una sonrisa la pelirroja. ¡Hola!
Seguí acercándome a mi casa
con la certeza de saber
quién me había elegido.
Currando en Bayuela
Bajo un sol tórrido,
de polvo hasta las orejas,
bajo mi responsabilidad
cruje una hormigonera.
Me han dejado solo
haciendo pasta para cinco.
No soy enemigo del agua,
ni del cemento ni de la arena.
Las manos llenas de grietas,
cortaduras y uñas rotas.
Bajo mi responsabilidad
cruje una hormigonera.
Y oigo hablar y no entiendo,
los compañeros currelan,
sudor y polvo en mi piel,
y como fondo mi sierra.
de polvo hasta las orejas,
bajo mi responsabilidad
cruje una hormigonera.
Me han dejado solo
haciendo pasta para cinco.
No soy enemigo del agua,
ni del cemento ni de la arena.
Las manos llenas de grietas,
cortaduras y uñas rotas.
Bajo mi responsabilidad
cruje una hormigonera.
Y oigo hablar y no entiendo,
los compañeros currelan,
sudor y polvo en mi piel,
y como fondo mi sierra.
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Pensamientos
Un sendero de soledad y de otoño,
cuajado de historias de otras gentes,de otros tiempos,
en el éter se conservan vibraciones inmortales.
Quedan risas y amores apegados
a los árboles y piedras del camino,
alegrías y tristezas ya pasadas
que se abrazan al paisaje de los siglos.
Breves ecos de la aldea me despiertan
de estos sueños que,rayando la locura,
van limando sin embargo las aristas
de estas rocas rendidas al agua eterna,
éste agua que regenera el universo,
ésta que a Cronos le rompe la cabeza.
cuajado de historias de otras gentes,de otros tiempos,
en el éter se conservan vibraciones inmortales.
Quedan risas y amores apegados
a los árboles y piedras del camino,
alegrías y tristezas ya pasadas
que se abrazan al paisaje de los siglos.
Breves ecos de la aldea me despiertan
de estos sueños que,rayando la locura,
van limando sin embargo las aristas
de estas rocas rendidas al agua eterna,
éste agua que regenera el universo,
ésta que a Cronos le rompe la cabeza.
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