Me sorprendieron fumando
y a mi guitarra haciendo blues
la policía gritando
hizo callar aquel viejo blues.
Por quince gramos de hachís
se me fue negada la luz.
Ahora de nuevo en la calle
por mi ventana entra la luz
cantando con mis amigos
viejos y nuevos blues.
Y por la armónica de Michel
se escapa suave un frágil blues.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Un tesoro
Un laúd colgaba
lánguido y tranquilo
sobre una pared dibujada
de la cabaña de la chica de los ojos negros.
Ella se pintaba cuentos.
Cuentos de niña,de moza,
de sus años tiernos
De risas,de amores de lunas, de flores
y ahuyentaba miedos.
Un arroyo cantaba cerca de mi casa
junto a su cabaña.
Y un laúd,
un laúd dejaba que acariciaran
las cuerdas tan dulces
que iban derramando
colores tan lindos
que lograban al fin
perderme en el tiempo.
Y yo la veía con su falda larga
su pañuelo al cuello
mimando su huerto, sus flores,
su perro.
Mimando la vida
su vida sin sueño.
Yo la visitaba.
Ella me contaba historias de amores,
de risas, de paz y de desamores
y de amargas lágrimas.
Ella venía a verme
y me regalaba cosillas del huerto
y me traía flores.
Yo le contaba historias de amores
de risas, de paz,
de mis viejos coches
que habían conocido mil carreteras
volando montañas.
Endulzaban mi alma
esos ojos negros.
lánguido y tranquilo
sobre una pared dibujada
de la cabaña de la chica de los ojos negros.
Ella se pintaba cuentos.
Cuentos de niña,de moza,
de sus años tiernos
De risas,de amores de lunas, de flores
y ahuyentaba miedos.
Un arroyo cantaba cerca de mi casa
junto a su cabaña.
Y un laúd,
un laúd dejaba que acariciaran
las cuerdas tan dulces
que iban derramando
colores tan lindos
que lograban al fin
perderme en el tiempo.
Y yo la veía con su falda larga
su pañuelo al cuello
mimando su huerto, sus flores,
su perro.
Mimando la vida
su vida sin sueño.
Yo la visitaba.
Ella me contaba historias de amores,
de risas, de paz y de desamores
y de amargas lágrimas.
Ella venía a verme
y me regalaba cosillas del huerto
y me traía flores.
Yo le contaba historias de amores
de risas, de paz,
de mis viejos coches
que habían conocido mil carreteras
volando montañas.
Endulzaban mi alma
esos ojos negros.
Retazos de Castillo de Bayuela
Es como un sueño
la pared blanca
las matas de sándalo llenas de vida
y de hierba.
Yo descalzo
y sobre mis pies
el sol de primavera.
Todo el cielo azul es mío
pues tan solo yo lo miro
y las formas de alguna nube
solo yo entiendo
En la quietud de la tarde
y de la vida entendida a mi manera
el silencio es magia.
Los críos se me acercan tranquilos
y me preguntan cosas.
Y los perros de sus dueños
se tumban en mi puerta.
También muy cerquita
el olor fresco y dulce
de la dulce huerta.
la pared blanca
las matas de sándalo llenas de vida
y de hierba.
Yo descalzo
y sobre mis pies
el sol de primavera.
Todo el cielo azul es mío
pues tan solo yo lo miro
y las formas de alguna nube
solo yo entiendo
En la quietud de la tarde
y de la vida entendida a mi manera
el silencio es magia.
Los críos se me acercan tranquilos
y me preguntan cosas.
Y los perros de sus dueños
se tumban en mi puerta.
También muy cerquita
el olor fresco y dulce
de la dulce huerta.
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Un desierto y Marta
Voy cabalgando
sobre mi eterno desierto
de infinita amplitud.
Sobre volutas de un aire siempre rojo
de un sol perdido
al final del horizonte.
No piso el suelo
no siento el aire
aunque sé que están.
No existe el tiempo. Está todo quieto.
No tiene sentido mi soledad.
Será como aquellas visiones
que aseguraban los profetas ver
será penetrar otras dimensiones
un sueño tal vez.
Así continúo siempre
sobre mi mágica arena
el sol está allí tumbado, lo puedo ver
cuando la coca corría libre por mis venas
esta a mi lado Marta.
Así continúo siempre
sobre mi mágica arena
el Sol está allí tumbado, lo puedo ver
y cuando el alcohol corre libre por mis venas
sueño con una mujer.
Será como aquellas visiones
que aseguraban los profetas ver
será penetrar en otras dimensiones
un sueño tal vez.
sobre mi eterno desierto
de infinita amplitud.
Sobre volutas de un aire siempre rojo
de un sol perdido
al final del horizonte.
No piso el suelo
no siento el aire
aunque sé que están.
No existe el tiempo. Está todo quieto.
No tiene sentido mi soledad.
Será como aquellas visiones
que aseguraban los profetas ver
será penetrar otras dimensiones
un sueño tal vez.
Así continúo siempre
sobre mi mágica arena
el sol está allí tumbado, lo puedo ver
cuando la coca corría libre por mis venas
esta a mi lado Marta.
Así continúo siempre
sobre mi mágica arena
el Sol está allí tumbado, lo puedo ver
y cuando el alcohol corre libre por mis venas
sueño con una mujer.
Será como aquellas visiones
que aseguraban los profetas ver
será penetrar en otras dimensiones
un sueño tal vez.
Murcia,1975
Bajo el sol tropical de la zona,
en el momento más duro del trabajo
tus ojos limpios se posan en mis ojos
y dejan paz en mi fatiga y mi naufragio.
Porque naufragio es para mí verte día y día
en el ardiente limonar, en la ensenada
yo acarreando el fruto recogido
tú recogiendo el lindo fruto algo cansada.
También naufragio es para mí cuando sonreimos
con tímida mirada y sin pecado
y no tener valor para decirte
en mí el amor que vas desencadenando.
Se me antojan melodía de sirenas
cuando cantáis dulces tonadas combatiendo
el calor y la gran monotonía
de entre todas tu dulce voz se acerca al cielo.
Veinte quilos de limones sobre mi hombro,
cuando paso junto a tí a veces pelean
agridulce sensación de amor y miedo,
amor y miedo obligan a temblar mis piernas.
Cuando paramos a comer algo y tu me has visto
que me siento frente a tí algo escondido
y yo te observo y tú me buscas y me encuentras
en mi mano tiembla leve el bocadillo.
Llueve plomo derretido, tarde eterna.
Las hojas brillan como mares de esmeralda
salpicadas de ovalados trozos de oro
que recogen sutilmente las muchachas.
El silencio se apodera de nosotros,
solo lo rompe las palabras; ¡El botijooooo!
Dejé la carga, salí corriendo,busqué el barro
y te llevé agua como si fuera algo muy mío.
Vive Dios como brillaron tus ojos.
Te atragantaste tres veces; tus mejillas
enrojecieron como el sol cuando se pone
y creí casi llorando que eras mía.
Ya por la noche descansando junto al mar
cuando la luna juega libre con las olas
tus ojos limpios se posan en mi mente
y dejan paz en mi soledad y en mis sombras.
Un día bañándome en aquella inmensa alberca
que regaba el lado norte de la finca
comprobé profundidad; son cuatro metros
le digo algo o me quito aquí la vida.
Al día siguiente y sin pensarlo demasiado
busqué tu árbol y me acerqué muy despacio
te acicalaste nerviosamente el pelo
y sin palabras se fundieron nuestros labios.
en el momento más duro del trabajo
tus ojos limpios se posan en mis ojos
y dejan paz en mi fatiga y mi naufragio.
Porque naufragio es para mí verte día y día
en el ardiente limonar, en la ensenada
yo acarreando el fruto recogido
tú recogiendo el lindo fruto algo cansada.
También naufragio es para mí cuando sonreimos
con tímida mirada y sin pecado
y no tener valor para decirte
en mí el amor que vas desencadenando.
Se me antojan melodía de sirenas
cuando cantáis dulces tonadas combatiendo
el calor y la gran monotonía
de entre todas tu dulce voz se acerca al cielo.
Veinte quilos de limones sobre mi hombro,
cuando paso junto a tí a veces pelean
agridulce sensación de amor y miedo,
amor y miedo obligan a temblar mis piernas.
Cuando paramos a comer algo y tu me has visto
que me siento frente a tí algo escondido
y yo te observo y tú me buscas y me encuentras
en mi mano tiembla leve el bocadillo.
Llueve plomo derretido, tarde eterna.
Las hojas brillan como mares de esmeralda
salpicadas de ovalados trozos de oro
que recogen sutilmente las muchachas.
El silencio se apodera de nosotros,
solo lo rompe las palabras; ¡El botijooooo!
Dejé la carga, salí corriendo,busqué el barro
y te llevé agua como si fuera algo muy mío.
Vive Dios como brillaron tus ojos.
Te atragantaste tres veces; tus mejillas
enrojecieron como el sol cuando se pone
y creí casi llorando que eras mía.
Ya por la noche descansando junto al mar
cuando la luna juega libre con las olas
tus ojos limpios se posan en mi mente
y dejan paz en mi soledad y en mis sombras.
Un día bañándome en aquella inmensa alberca
que regaba el lado norte de la finca
comprobé profundidad; son cuatro metros
le digo algo o me quito aquí la vida.
Al día siguiente y sin pensarlo demasiado
busqué tu árbol y me acerqué muy despacio
te acicalaste nerviosamente el pelo
y sin palabras se fundieron nuestros labios.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
El water de Miguel
En el water de Miguel
hay cosas que no se entienden.
La luz meando se apaga
y cuando te vas...se enciende.
Pero fue cosa jodida
lo que le pasó a Fernando
lo de él no fue aguas menores
a él le pilló cagando.
Y no encontraba el papel
ni el mechero "pa" alumbrarlo.
¡Joder!, y va y se enciende la luz
"pa" lavarse en el lavabo -las manos-.
hay cosas que no se entienden.
La luz meando se apaga
y cuando te vas...se enciende.
Pero fue cosa jodida
lo que le pasó a Fernando
lo de él no fue aguas menores
a él le pilló cagando.
Y no encontraba el papel
ni el mechero "pa" alumbrarlo.
¡Joder!, y va y se enciende la luz
"pa" lavarse en el lavabo -las manos-.
Yoni
Yoni tocaba su flauta.
Su mujer preparaba el té.
Yoni no contaba con que sus notas
se mezclaban en el aire,
escapándose amorosamente
por la chimenea.
El fuego quemaba ya el cacharro de barro
que Yoni había hecho.
El fuego quemaba ya el agua.
Su mujer soñaba.
Las notas de la dulce flauta
embriagaban sus negros cabellos.
Las brasas del roble cortado en invierno
daban luz en la estancia de noche.
Afuera nevaba.
Su mujer preparaba el té.
Yoni no contaba con que sus notas
se mezclaban en el aire,
escapándose amorosamente
por la chimenea.
El fuego quemaba ya el cacharro de barro
que Yoni había hecho.
El fuego quemaba ya el agua.
Su mujer soñaba.
Las notas de la dulce flauta
embriagaban sus negros cabellos.
Las brasas del roble cortado en invierno
daban luz en la estancia de noche.
Afuera nevaba.
Sueño entre rejas
Esta tarde un niño
ha devorado con ansia
una raja de sandía y ha tirado
la cáscara al cielo.
Sobre la lejanía
se acuesta pálida y primeriza
la luna.
Bajo un cielo limpísimo, azul,
brillante, casi oscuro,
mi luna se me antoja ahora enredada
en los alambres que coronan
los muros del penal.
Un niño. Sin duda.
Un niño.
Me gustaría que muchos presos,
como yo,
estuvieran viendo
el embrujo pálido, árabe,
del momento.
Creo que nadie sabe,
ni quiere, soñar.
¿Quizá un niño?
ha devorado con ansia
una raja de sandía y ha tirado
la cáscara al cielo.
Sobre la lejanía
se acuesta pálida y primeriza
la luna.
Bajo un cielo limpísimo, azul,
brillante, casi oscuro,
mi luna se me antoja ahora enredada
en los alambres que coronan
los muros del penal.
Un niño. Sin duda.
Un niño.
Me gustaría que muchos presos,
como yo,
estuvieran viendo
el embrujo pálido, árabe,
del momento.
Creo que nadie sabe,
ni quiere, soñar.
¿Quizá un niño?
miércoles, 2 de diciembre de 2009
¿Qué me pasa?
Estaba una noche tan triste
que pensaba que
,de pena en mi serranía,
me iba a morir.
Aquello no tenía razón de ser.
Tenía tabaco,pan,vino
y el perro a mis pies.
Los destellos de la lumbre
sobre mi cabaña
me hacían ver
detalles de la vida
que me daban miedo...
Aquello no tenía razón de ser.
Tenía proyectos, un montón de amigos
y el CHUCHO...a mis pies.
que pensaba que
,de pena en mi serranía,
me iba a morir.
Aquello no tenía razón de ser.
Tenía tabaco,pan,vino
y el perro a mis pies.
Los destellos de la lumbre
sobre mi cabaña
me hacían ver
detalles de la vida
que me daban miedo...
Aquello no tenía razón de ser.
Tenía proyectos, un montón de amigos
y el CHUCHO...a mis pies.
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