lunes, 26 de abril de 2010

A "poculo" el divorcio

-Hola chica. Viajo rápido. Sólo quería verte.
Llevo nuestro saco de dormir; como es doble...
bueno, solo quería verte.
Es que me pillas de paso
y me piro para el este.
-Para las fallas, seguro.
-Sí, para ver unos cohetes,
Llevo en el buga a Eric Clapton
y a tus Doors y unos porretes.
-Y viajas,dices,deprisa?
-Bueno,estoooooooo,según mi suerte.
Llevo sandwichs de Rodilla
medio queso,birra y pan.
Necesito ver el mar
y fundirme con la gente.
-¿Muy deprisa,muy deprisa?
-Buenoooooo,¿te vienes?
-¿Dormir en la playa El Saler
y fundirnos con la gente?
-Sí
-¿Dices que tenemos prisa?
-Tonta,me es indiferente.

Otoño en Madrid

Distorsiona el tiempo,
no sé si me gusta del todo.
A veces me mosquea.
A veces es dulce.
Otras, aterra.

Distorsiona y es otoño,
y los ojos de las nenas cambian de color.
Amarillas y pardas hojas
caen suaves sobre los coches.

En Madrid el otoño es lindo,
mas hoy yo también muero despacio,
de morriña por mis campos
y la amplitud de mis sierras

El volante es alucinógeno

En carretera y cuando viajo solo,
se me ocurren cosas.
Cosas como...como de qué manera
os puedo arrancar una sonrisa limpia.

Ya en mi destino
y con el aire jugando a través de todas las ventanas de la casa,
avanza la noche y, sin interferencia en el éter,
el mundo duerme.

Y soñamos.
Soñamos...
Se puede estar en el planeta del principito,
regar su flor y deshollinar sus pequeños volcanes,
mientras el pequeñajo
visita planetas y asteroides
con su bandada de pájaros.

Ahora estoy sentado en su silla
viendo un montón de atardeceres.
¡Jo que si estoy soñando!.
Soñando...
   Soñando...
      Soñando...

martes, 6 de abril de 2010

Un castillo en otoño

Jardín antiguo, escaleras de piedra;
enredaderas trepando las paredes.
Sin brisa apenas,
lloran los sauces sus hojas
sobre el trébol en otoño;
llueven.

Quizá aquél niño perdido en su rincón,
con su libreta y su lápiz desgastado
supo escribir su vida en un momento.
Y hoy en su otoño llueve enamorado.

Zahorí

Me fabriqué un péndulo
en un momento de magia;
sé que tengo algo de zahorí
en un resquicio de mi alma.

Pero es que no estoy preparado para buscar agua,
tesoros, ni piedras viejas;
ni nada.

Se de fijo que me dieron
una luz llena de magia,
¿pero para buscar qué?.
Que no quiero buscar nada.
Que todo viene rodado.
Y todo tiene su gracia.
Yo no quería buscar nada.

En el bareto de Pinocho

Bebiendo cerveza
en un viejo bar del barrio;
contando los tragos,
contando mis pasos.
La gente todita hablando muy alto,
la birra volando.
Vuelan las sonrisas,
la gente se mira.
Unos ojos negros salen de una brisa.
Me quedo parado,
quieto como un mueble.
La veo y veo que me observa.
Quieto como un mueble...
¿me quedo parado?
Salto como un galgo.

Mi viejilla

Alegre, fuerte, divertida, trabajadora.
Dulce como un manantial de montaña
cuando llevas dos días sin beber agua.
Como una brisa fresca en campo abierto.
Algo parecido a la luna de Agosto,
a un sol de primavera.
El sol en sus manos regalando paz,
amando la tierra.
Demasiado tierna.
Así es mi madre.
Auténtica...
Ella.

Apagar un fuego

No entiendo por qué me miráis.
¿No habéis visto a vuestros chicos escribir en un parque?
¿Abrazar su guitarra en el calor de tu hogar?
¿No oistéis nunca el lindo sonido de un beso?
¿De mil?
¿Nunca amar muy despacio y amar?
Ya. Creo que entiendo.

Parece fugaz,pasajero,pero es algo eterno.
Una sonrisa, una mirada, un beso,
podría quemar los cuernos del diablo si existiera;
podría apagar el Averno.