Es como un sueño
la pared blanca
las matas de sándalo llenas de vida
y de hierba.
Yo descalzo
y sobre mis pies
el sol de primavera.
Todo el cielo azul es mío
pues tan solo yo lo miro
y las formas de alguna nube
solo yo entiendo
En la quietud de la tarde
y de la vida entendida a mi manera
el silencio es magia.
Los críos se me acercan tranquilos
y me preguntan cosas.
Y los perros de sus dueños
se tumban en mi puerta.
También muy cerquita
el olor fresco y dulce
de la dulce huerta.
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