Me quitó mi morena
porque era malo
el trabuco de mi alma
¡ay! de mis manos.
Y se fue dando cuenta
de lo que había.
Y me compré otro yerro
y recorté sus caños...
se está oxidando.
Y su boquita de miel
me está matando,
no importa nada el tiempo
vamos viajando.
Y leña en el fuego
dulces los campos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario